El primer paso antes de cualquier reparación: comprobamos el estado real de tu culata.
Revisamos la culata para detectar fisuras, deformaciones o daños que puedan afectar al sellado y al rendimiento del motor. Con esta comprobación te decimos exactamente qué necesita tu culata antes de intervenir en ella.
Cuando la culata lo necesita, la rectificamos para devolverla a sus condiciones óptimas de funcionamiento.
Rectificamos la superficie de la culata con precisión para corregir deformaciones y asegurar un sellado correcto con el bloque motor, evitando pérdidas de compresión y fugas.
Fabricamos piezas como por ejemplo ejes, centradores de llantas y piezas especiales en aluminio, bronce, nylon y akulón.
Limpieza de piezas por ultrasonido de todo tipo. Depende del estado de la pieza, la entrega es de entre 1 y 3 días.
El resultado: culatas, filtros de partículas, colectores, carburadores y turbos completamente limpios y desengrasados — y en muchos casos, el motor recupera potencia.
Si una pieza se ha roto o agrietado, la soldamos con precisión antes de que pienses en cambiarla por una nueva.
Rectificado de precisión de los componentes internos de la culata para un correcto sellado y funcionamiento.
Sustitución de retenes y guías desgastados para evitar consumo de aceite y pérdida de compresión.
Realizamos el desmontaje y montaje de cojinetes en buje, realizando el trabajo con los medios adecuados para cada pieza.
Cada culata y cada pieza es distinta. Llámanos o escríbenos y te decimos qué hace falta, sin compromiso.